Estados Unidos empieza a quitar los subsidios a centros de datos justo cuando América Latina los firma
Durante una década, los estados de Estados Unidos compitieron por atraer centros de datos regalando impuestos. En 2026 empezaron a arrepentirse. Nueve estados aprobaron leyes para restringir o derogar esos beneficios, Maine los eliminó por completo, y los gobernadores de Illinois, Massachusetts y Ohio congelaron sus programas. La discusión sobre los subsidios a centros de datos cambió de bando, y conviene entender por qué justo cuando América Latina está firmando los suyos.
Qué están costando los subsidios a centros de datos
El número que movió la aguja es el de la factura. Según el análisis del Center on Budget and Policy Priorities, estos beneficios le cuestan a diez estados más de 100 millones de dólares anuales cada uno en ingresos no percibidos. Texas y Virginia superan cada uno los 1.000 millones de dólares al año.
Y hay un dato que explica por qué la reacción tardó tanto: al menos 14 estados ni siquiera revelan cuánto les cuesta. Se aprobaron exenciones sin obligación de reportar el costo, así que durante años nadie pudo sumar.
Qué hizo cada estado
Maine fue el único que derogó todos los subsidios disponibles. Otros ocho estados aprobaron legislación para restringirlos o eliminarlos parcialmente.
Por la vía ejecutiva, los gobernadores de Illinois, Massachusetts y Ohio pausaron sus programas específicos, y el de Nebraska bloqueó el acceso de los centros de datos al principal programa de incentivos del estado. Alabama endureció los plazos para usar los beneficios, Oregón impuso una moratoria de un año sobre una exención clave, e Iowa propuso obligar a reportar los ingresos perdidos.
El argumento de fondo no es solo fiscal. A la cuenta se le sumaron el efecto sobre las facturas de energía de los hogares, la contaminación y la presión sobre el agua en zonas con sequía.
Qué significa para América Latina
Aquí está lo incómodo: la región está entrando por la puerta que Estados Unidos empieza a cerrar.
La inversión se va a mover hacia acá, y eso ya está pasando. Cuando un estado retira exenciones y la aprobación pública de nuevos centros de datos ronda el 20%, el capital busca jurisdicciones más receptivas. Colombia, Chile, Brasil y México aparecen en esos mapas, y las cifras ya se están anunciando.
La pregunta que la región no se está haciendo es qué pide a cambio. Estados Unidos tardó diez años en descubrir que había regalado miles de millones sin saber cuánto. Ese error es evitable y es barato evitarlo: basta con exigir desde el primer contrato que se publique el costo fiscal del incentivo, el consumo de agua y energía, y el empleo local efectivamente creado.
Y el punto sobre empleo merece honestidad. Un centro de datos genera muchísimo trabajo durante la construcción y muy poco después: son instalaciones que operan con equipos pequeños. Es infraestructura valiosa por lo que habilita —latencia, capacidad, soberanía de datos— no por la nómina que sostiene. Vender uno como generador de empleo masivo es preparar una decepción.
Lo que sí conviene negociar es tarifa de energía que no traslade el costo a los hogares, compromisos verificables de uso de agua, y capacidad reservada para actores locales. Eso último es lo que convierte un centro de datos en ventaja competitiva regional y no solo en un galpón de servidores para clientes extranjeros.
Subsidios a centros de datos: lo que hay que vigilar
Dos señales. La primera: si algún país de la región condiciona la llegada de un centro de datos a compromisos publicables, y sienta precedente. La segunda: si los estados que pausaron sus programas los reactivan con reglas nuevas o los dejan morir, porque eso define cuánta inversión se desplaza y a qué velocidad.
La lección de los subsidios a centros de datos en Estados Unidos es sencilla y llega justo a tiempo: el problema no fue dar incentivos, fue darlos sin medir. La región todavía está a tiempo de hacer la parte fácil, que es contar.
Fuente primaria:
Center on Budget and Policy Priorities
Reportado por: CBPP — Tax Expenditures Lab
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