Google invierte hasta US$12.200 millones en Marvell: la apuesta por chips propios para IA se acelera
Google acaba de comprometerse a invertir hasta US$12.200 millones en Marvell Technology mediante un warrant de 58,97 millones de acciones a US$206,58 cada una. No es una inversión financiera ordinaria: es una apuesta estratégica para fabricar sus propios chips de inteligencia artificial y reducir la dependencia de Nvidia.
Google invierte en Marvell: qué dice el acuerdo
El trato, confirmado por Bloomberg y CNBC el 19 de agosto de 2026, otorga a Marvell el derecho de recibir pagos en servicios de nube de Google Cloud a cambio de desarrollar chips de propósito específico para las TPU (Tensor Processing Units) de Google. En la práctica, Marvell pasa a ser socio de silicio de Google, diseñando componentes clave que alimentarán los centros de datos de Mountain View.
Las acciones de Marvell subieron entre 8% y 10% al conocerse la noticia. El mercado interpretó el movimiento como una señal de que la demanda de chips personalizados para IA —los llamados ASICs— está superando incluso las estimaciones más optimistas. Broadcom, el otro gran fabricante de chips personalizados para hiperescaladores, también cerró al alza.
Por qué Google quiere salir de Nvidia
Nvidia sigue dominando el mercado de GPU para entrenamiento de modelos de IA, con márgenes brutos que rozan el 75%. Eso encarece enormemente la infraestructura de cualquier empresa que dependa de sus tarjetas H100 o B200. Google lleva años apostando por un camino alternativo: diseñar sus propias TPU con Marvell y Broadcom como socios de manufactura, para controlar costos y capacidad sin depender del ciclo de producción de Nvidia.
Con este warrant, Google garantiza a Marvell un flujo de ingresos predecible (pagos en créditos de Cloud) mientras asegura capacidad de diseño exclusiva para sus chips. Es el mismo modelo que Apple usa con TSMC: atarse al fabricante clave antes de que los competidores copulen el suministro.
Qué significa para América Latina
Para las empresas latinoamericanas que usan Google Cloud —desde startups de Ciudad de México hasta bancos en Bogotá—, este acuerdo tiene implicaciones concretas. Los chips propios de Google permiten bajar el costo por query de inferencia en sus modelos Gemini. A mediano plazo, eso podría traducirse en precios más competitivos para productos como Vertex AI o la API de Gemini, que ya compiten con OpenAI en el mercado regional.
Además, el acuerdo refuerza la posición de Google Cloud en Colombia, México, Brasil y Chile, mercados donde está construyendo o anunciando nuevas zonas de disponibilidad. Un chip más eficiente reduce la latencia y el costo operativo de cada región nueva.
Los CIOs y equipos de ingeniería en LatAm que evalúan migrar cargas de trabajo de IA a la nube deberían tomar nota: Google Cloud está invirtiendo en infraestructura de silicio propia que le dará ventaja de costos sobre AWS y Azure en el mediano plazo.
El panorama del silicio de IA
Este movimiento de Google se suma a una tendencia más amplia: Amazon diseña sus chips Trainium y Inferentia, Microsoft desarrolla Maia, Meta tiene MTIA. El oligopolio del silicio de IA ya no es solo Nvidia; es una carrera de varios carriles donde quien controle el diseño de hardware controlará también el costo de la IA.
Marvell, que históricamente se especializaba en chips de almacenamiento y redes, ha girado con éxito hacia los ASICs de IA en los últimos tres años. La empresa de Google es su validación más grande hasta la fecha.
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Fuentes: CNBC – Google-Marvell deal · Bloomberg – Google bets on Marvell · Marvell Newsroom
