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La UE obliga a Google a abrir Android a los asistentes de IA rivales

La UE obliga a Google a abrir Android a los asistentes de IA rivales
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  • Publicadoagosto 3, 2026

La Comisión Europea adoptó el 16 de julio de 2026 dos decisiones vinculantes que obligan a Google a dar a los asistentes de inteligencia artificial y motores de búsqueda de la competencia el mismo acceso a Android y a Google Search que reserva para sus propios productos. En la práctica, es un golpe directo a la ventaja que hoy tiene Gemini, el asistente de Google, frente a rivales como ChatGPT o Claude en los teléfonos Android.

Qué tiene que abrir Google

El corazón de la orden es la interoperabilidad. Hoy, los asistentes de la competencia solo obtienen acceso restringido al sistema operativo, mientras que Gemini puede usarlo por completo. Eso deja a las alternativas en desventaja en el aproximadamente 60 % de los usuarios móviles europeos que están en Android.

La decisión exige a Google abrir 11 funciones de Android de las que dependen los asistentes, desde la activación por voz hasta la capacidad de actuar a través de distintas apps. Estos cambios, que permitirían a los asistentes rivales usar más funciones del sistema, deberían llegar a los usuarios a partir de julio de 2027.

El otro frente: los datos de búsqueda

La segunda decisión obliga a Google a compartir datos de búsqueda anonimizados con motores y chatbots de IA competidores. El acceso a esos datos es clave: entrenar y afinar un buen buscador o asistente requiere volúmenes enormes de consultas reales, algo que Google acumuló durante dos décadas de monopolio de facto. Google deberá empezar a compartir esa información con las empresas elegibles en enero de 2027.

Todo esto se apoya en la Ley de Mercados Digitales (DMA), la norma europea de 2022 que exige a las plataformas dominantes —los llamados gatekeepers o guardianes de acceso— dar a los competidores el mismo acceso a sus funciones y datos que otorgan a sus propios servicios. Si Google incumple, la Comisión puede abrir un caso separado con multas de hasta el 10 % de su facturación anual mundial. En el caso de Google, eso son decenas de miles de millones de dólares.

Por qué importa, aunque no vivas en Europa

Aquí está el ángulo que a un lector de la región debería interesarle: aunque la orden aplica solo en la Unión Europea, define el campo de juego de una guerra que sí llegará a todos lados. La pregunta de fondo es quién controla la puerta de entrada a la IA en el teléfono. Si Google mantiene su ventaja, Gemini será el asistente por defecto que la mayoría termina usando por comodidad; si se abre, ChatGPT, Claude y otros pueden competir de igual a igual.

Para América Latina, donde Android domina el mercado de smartphones con cuotas aún mayores que en Europa, la decisión europea funciona como un precedente. Históricamente, lo que Bruselas obliga a las tecnológicas termina exportándose parcialmente a otros mercados, porque a las empresas les sale más barato aplicar un estándar global que mantener versiones distintas por región. No es garantía, pero la batalla regulatoria europea suele marcar el rumbo.

En resumen

Europa acaba de forzar a Google a nivelar la cancha en Android y en los datos de búsqueda. Los efectos concretos tardarán —julio de 2027 para las funciones, enero de 2027 para los datos— y Google seguramente peleará cada detalle. Pero la dirección es clara: los reguladores ya no ven la IA como un asunto de innovación libre, sino de competencia que hay que vigilar.

Fuente: la decisión oficial de la Comisión Europea bajo la Ley de Mercados Digitales.

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Redacción geeklab

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