Cómo hacer una cuña de radio con IA en una tarde
Un cliente quiere pauta en radio o un audio para WhatsApp y tienes treinta segundos para vender algo. Cotizas estudio y locutor, te dan una cifra y una fecha, y la fecha es la semana entrante. La campaña arranca el lunes.
Ese cuello de botella —la agenda del locutor, no el precio— es el que cambió. Y cambió lo suficiente como para que ahora puedas probar tres versiones de la misma cuña antes de decidir cuál sale.
El paso previo: escribir para el oído y cronometrar
Aquí se gana o se pierde la cuña, y no tiene nada que ver con la herramienta. Un texto escrito para leerse con los ojos no funciona dicho en voz alta, y treinta segundos son muchas menos palabras de las que crees: entre 75 y 85 en español hablado a ritmo normal.
Las correcciones que más rinden son cuatro. Los números se escriben como se dicen: «dos por uno» y no «2×1», «cincuenta mil pesos» y no «$50.000». Las frases largas se parten; si al leerla en voz alta tomas aire en la mitad, va partida. Las siglas se deletrean o se reemplazan. Y el nombre de la marca se dice al principio y al final, nunca una sola vez en la mitad, porque la gente entra a la mitad.
Además, hay una prueba que ahorra plata: léela tú en voz alta con cronómetro antes de generar nada. Si te pasas de los treinta segundos, sobra texto. Ninguna herramienta va a arreglar un guion que no cabe.
Cómo grabar la cuña de radio con IA
Con el guion cronometrado, la generación toma minutos. Una herramienta como ElevenLabs cubre esta etapa con un catálogo de voces, control de expresión y efectos de sonido, que es lo que separa una cuña de una lectura plana.
Tres decisiones concretas en esta etapa. La primera es la voz: para radio funciona mejor una voz con algo de cuerpo y ritmo rápido que una voz suave de audiolibro; prueba tres y escúchalas en el parlante del celular, no en audífonos, porque ahí es donde va a sonar. La segunda es la entonación: el modelo nuevo da más control expresivo, y la diferencia entre una cuña que vende y una que suena a contestadora está en el énfasis de la oferta, no en la calidad del audio. La tercera es el cierre: la llamada a la acción se genera aparte y se pega, porque es la parte que vas a cambiar en cada versión de la campaña.
Dos cosas que conviene hacer siempre. Genera la cuña en tres variantes con la misma voz y distinta energía, y escógelas comparando, no de a una. Y produce una versión de quince segundos además de la de treinta: las emisoras y las redes las piden en los dos formatos y rehacerla después cuesta más que hacerla ahora.
Un apunte técnico: si la emisora te pide especificaciones de audio para emisión, el plan Pro habilita salida PCM a 44,1 kHz por API y 192 kbps. Para WhatsApp y redes no hace falta.
Cuánto cuesta y qué plan conviene
Precios verificados en el sitio oficial de la plataforma el 7 de octubre de 2026:
- Free — US$0. 10.000 créditos al mes, sin licencia comercial. No sirve para una cuña que va a pauta: sirve para oír cómo suena tu guion.
- Starter — US$6/mes. Licencia comercial, clonación instantánea, 30.000 créditos y estudio de doblaje. Es el escalón que habilita el trabajo pago.
- Creator — US$22/mes. 121.000 créditos y clonación profesional.
- Pro — US$99/mes. 600.000 créditos y salida PCM a 44,1 kHz por API.
- Scale — US$299/mes y Business — US$990/mes, con 3 y 10 puestos de trabajo.
Hay dos promociones vigentes al momento de publicar: el primer mes de Starter aparece con 83% de descuento hasta el 18 de octubre, y Creator con 50% el primer mes. Confirma la condición en pantalla, porque estas ofertas caducan.
Nuestra recomendación honesta: empieza por Starter. La licencia comercial es el único requisito que de verdad importa aquí, y 30.000 créditos alcanzan de sobra para varias cuñas con sus variantes. Creator tiene sentido cuando produces audio todas las semanas, no antes.
Lo legal, que aquí sí importa
Dos cosas que conviene tener resueltas antes de entregarle la cuña a un cliente.
La primera es la licencia comercial: la da el plan, y sin ella el audio no debería salir al aire. La segunda es la voz: si vas a clonar la de alguien —un vocero, el dueño del negocio, un influencer—, en Colombia la voz es un dato personal biométrico bajo la Ley 1581 de 2012 y además está el derecho a la propia imagen. La autorización se firma antes, por escrito, diciendo para qué y por cuánto tiempo.
Y una recomendación de oficio: dile al cliente que la locución es sintética. No por obligación legal, sino porque enterarse después por un tercero es peor que saberlo de entrada, y porque algunos anunciantes tienen políticas propias al respecto.
Cuándo sigue valiendo pagar un locutor
Conviene decirlo, aunque esta guía viva de recomendar una herramienta.
Para una campaña de marca grande, para una pieza donde la voz es el personaje, o para algo que va a sonar durante meses, un locutor profesional sigue aportando algo que la síntesis no da: criterio interpretativo. Un buen locutor cambia el énfasis de una frase porque entiende el producto.
Donde esto gana por paliza es en lo otro: la cuña de una promoción que dura una semana, el audio para WhatsApp de una tienda de barrio, las cinco variantes que necesitas para probar cuál funciona. Ahí el costo y la agenda de un estudio nunca tuvieron sentido, y por eso esas piezas simplemente no se hacían.
Sitio oficial:
ElevenLabs
Nota de transparencia: los precios y funciones se verificaron en el sitio oficial el 7 de octubre de 2026. Las promociones de descuento mencionadas tienen fecha de vencimiento y pueden haber cambiado cuando leas esto.
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