SoftBank cierra un crédito de US$11.870 millones para seguir financiando a OpenAI
SoftBank cerró un crédito de 11.870 millones de dólares con unos veinte bancos para seguir financiando su apuesta por OpenAI. Pidió 10.000 millones y le ofrecieron más. La acción del grupo cayó hasta 13% ese mismo día, la peor jornada desde julio. Las dos cosas dicen algo distinto sobre cómo se está financiando la inteligencia artificial.
Los números del crédito de SoftBank
El préstamo es a dos años y quedó sellado la semana pasada. La demanda superó el objetivo inicial de 10.000 millones, algo poco común en una operación de este tamaño.
El compromiso total con OpenAI se acerca a los 65.000 millones de dólares para octubre de 2026, de los cuales el grupo ya ha conseguido unos 37.000 millones por distintas vías. Entre ellas, un crédito con garantía de 10.000 millones respaldado por su propia participación en OpenAI y una emisión de bonos de alto rendimiento por entre 10.000 y 20.000 millones que sigue en marcha.
Además hay un vencimiento grande en el calendario: de un préstamo de 40.000 millones obtenido a comienzos de año, 25.900 millones vencían el 15 de septiembre.
Por qué cayó la acción de SoftBank si el crédito salió bien
Ahí está la parte interesante. Conseguir más dinero del que pediste suele leerse como una señal de confianza. El mercado lo leyó al revés.
La razón es la estructura. SoftBank está financiando una participación en una empresa privada con deuda a dos años, garantías sobre esa misma participación y bonos de alto rendimiento. Si la valoración de OpenAI se mueve a la baja, la garantía se deteriora justo cuando hay que refinanciar.
Es el mismo patrón que empezó a preocupar a los analistas de crédito este año: cada vez más infraestructura y más participaciones de IA se están pagando con deuda, no con caja operativa.
Qué significa para América Latina
El riesgo ya no es solo tecnológico, es financiero. Durante dos años la pregunta sobre la IA era si los modelos servirían. Ahora la pregunta que mueve los mercados es quién paga la factura y con qué plazo. Para una empresa de la región que depende de una API, eso importa: si el financiamiento del proveedor se tensiona, lo primero que se ajusta son los precios.
Y hay una lección de estructura de capital. Financiar crecimiento con deuda de corto plazo contra un activo ilíquido es exactamente lo que un banco colombiano no le aprobaría a una startup local. Que el grupo japonés pueda hacerlo no significa que sea buena idea; significa que tiene balance para aguantar el susto.
Ojo con el calendario. Vencimientos grandes en septiembre, bonos en colocación y un compromiso de 65.000 millones a octubre. Si algo se atasca en esa cadena, el efecto no se queda en Tokio: OpenAI es proveedor de media región.
El punto de fondo
La carrera de la IA dejó de medirse solo en parámetros y benchmarks. Se mide también en estructuras de deuda, garantías y fechas de vencimiento, que es un terreno donde las cosas se rompen de formas muy distintas.
Veinte bancos dispuestos a prestar casi 12.000 millones dicen que el apetito sigue. Una caída del 13% en la acción dice que el mercado ya no lo aplaude automáticamente. Las dos señales conviven, y esa convivencia es el dato.
Sitios oficiales:
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OpenAI
Reportado por: Bloomberg
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